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Estar preparados

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En un inicio cuando salió esta idea de estar preparados parecía una exageración, algo loco que no podría suceder.

Con los años, por experiencia propia y al conocer el éxodo inmenso de grupos humanos por razones económicas, sociales, naturales, entre otras he logrado entender que esta idea de los "preppers" tiene cierto sentido, sin caer en el fanatismo en que viven muchos.

Hasta hace tres generaciones (aproximadamente), los grupos humanos, las comunidades, las sociedades de los territorios andinos conocían el lugar que habitaban, por ejemplo cuando venía la época de lluvias, cuando llegaba la sequía, la siembra, la cosecha, etc.;

sabían cómo conservar los alimentos, cómo tratarlos para que duren el tiempo necesario para no sufrir de hambre, y disponer de productos de intercambio (trueque). 

Es en este tiempo, el de la globalización que el grupo social no tiene idea de cómo arreglárselas sin dinero, no sabemos cómo almacenar alimentos, cómo prepararlos, cómo conseguir líquidos para nuestro cuerpo. Si no está en la tienda, en la farmacia o el médico le receta, o vemos en la publicidad o la amiga lo recomienda estamos a la deriva, en un total desconocimiento.

De ocurrir una catástrofe, éste aprendizaje no transmitido o no adquirido sería el que colabore con la extinsión o al menos la disminución de extensas masas humanas más que el fenómeno mismo.

Es así que esta idea de estar preparados llega a tomar sentido, cuando por sentido común y sobrevivencia debemos conocer el lugar donde vivimos, las ventajas y desventajas climáticas, la geografía en que nos desarrollamos, la flora y fauna que prospera en nuestro entorno.

Entonces, debemos aprender o reaprender a continuar con nuestra existencia. Por lo tanto, si aún tenemos la suerte de tener abuelos, familia, amigos mayores, podemos crear una ayuda mutua, al escuchar sus historias les hacemos compañía, mientras que nosotros recibimos su conocimiento, como bien dice el refrán "más sabe el diablo por viejo que por diablo"; ellos tienen recuerdos clave que nos ayudarían a comprender cómo se las arreglaron en momentos difíciles de su vida, en la guerra, en sequía, en inundaciones, terremotos, etc. Escuchemos también a la caserita del mercado, ella sabe cómo se prepara el alimento que ofrece, cómo se siembra (ellas tienen también ese conocimiento). Anotemos en un cuaderno todo lo que consigamos, esto nos ayudará a entender qué es lo que nos contaron, y agreguemos nuestras propias experiencias para entregar ese conocimiento a las nuevas generaciones, aunque sea una sola persona, si hay alguien que quiera escucharlo, será ganancia para el núcleo familiar.

Es importante recordar que somos una comunidad, por tanto debemos mantenernos juntos para lograr nuestra existencia a futuro. Debemos dar la importancia necesaria a la cabeza de este núcleo, que, según las culturas andinas se llama Ayllu (gran árbol), es decir, los abuelos, le siguen los hijos, tíos, hermanos, primos, sobrinos. Todos colaboran para que el grupo prospere, de esa forma los grupos originarios han logrado resistir a través de los siglos a pesar de la conquista española.

Así que, como conclusión, no esperemos encontrar la solución a nuestros problemas en el supermercado, en la superfarmacia, en la superferretería. La superTierra tiene lo que necesitamos, en las situaciones difíciles que se están presentando regresemos a la tierra, los árboles, el agua, nuestra esencia. Ningún político, ningún millonario, ningún aparecido lo hará. Cada grupo debe ser responsable de mantener su núcleo a través de los años.

Este artículo se complementa en este blog puesto que la investigación aún en desarrollo se enfoca a la alimentación andina, junto con la importancia de consumir los productos que vienen de la tierra en que nacimos, tierra de nuestros ancestros, que son alimentos que mejor se adaptan a nuestro cuerpo. Vale aclarar que gran parte de sudamérica es una región idónea para obtener alimentos animales y vegetales de muy buena calidad, nuestro problema a vencer es el hecho de haber negado y obligado a olvidar ese conocimiento desde la época de la conquista. Por eso, nuestra tarea ahora es recordar y traer a la luz ese conocimiento alimenticio que nos permitirá tener una libertad y salud alimentacia que los productos procesados e importados no ofrecen.

Pero esto se aplica también a cualquier punto geográfico en que nos encontremos, cerremos un momento los ojos y dejemos todo pensamiento o idea para comprender las características de ese lugar, que el sentido común y la intuición se manifiesten para guiarnos y permitirnos completar adaptarnos al entorno, así continuar con nuestro camino y nuestras actividades.

Si desea conocer más acerca de los Información alimenticia del Ecuador.

 

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Escrito por Sinergin